Xavi Hernández, centrocampista del Barcelona, dijo ayer que la eliminación europea de su equipo ante el Inter "es una pena, sobre todo por la afición", y reconoció que los jugadores aún se sienten "culpables por no haber podido regalar la alegría de estar en la final".
"Estamos aún más dolidos porque la afición lo dio todo y más, y a nosotros nos faltó un gol. Fue una gran decepción. No pudo ser, pero hemos de seguir para al menos darles la Liga", comentó.