Las autoridades federales sabían con tres semanas de anticipación que O.J. Simpson y otra persona planificaban un operativo para recuperar los artículos deportivos de colección que el ex jugador de la NFL dijo que le habían robado, según documentos del FBI obtenidos por AP.
El vendedor de artículos deportivos Thomas Riccio le dijo el pasado 21 de agosto a agentes del FBI, que Simpson quería grabar y televisar el enfrentamiento con un coleccionista, quien presuntamente estaba vendiendo miles de artículos de Simpson.
El FBI le recomendó a Riccio que buscara un abogado y le dijo que alertar a las autoridades no lo absolvería de cualquier posible crimen, escribió la agente Linda Kline en su reporte de la reunión, que ocurrió en Los Ángeles.