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El Gran Debate Público

Este artículo pretende analizar a grandes rasgos los lineamientos iniciales de las distintas corrientes en torno al gran debate nacional.


El haber agotado la primera fase del debate público en torno de la propuesta que inició el 26 de abril del año en curso, ya hemos entrado en la siguiente etapa, porque el día lunes pasado 26 del mes en curso, el Ejecutivo envió la propuesta del Referéndum a la Asamblea de Diputados en cumplimiento de la Constitución.
Este artículo pretende analizar a grandes rasgos los lineamientos iniciales de las distintas corrientes en torno al gran debate nacional.

Este grupo está compuesto de tres subgrupos que aunque tienen mucho en común, sus móviles me parece que son distintos y se han unidos en los últimos días en una causa común: el no. Son partidarios de la alternativa del megapuerto y del uso de los flujos financieros en la inversión masiva socioeconómica y son los del grupo del FRENADESO, mejor dicho FRENATODO, que alegan que los estudios "econométricos" están equivocados.
El desarrollo pleno de todos los puertos a los extremos del canal depende de la Ampliación. La alternativa del megapuerto está en función de dicha ampliación.
Lo repito una vez más, el mercado de los puertos de trasbordo no sirve a los usuarios de las mercaderías, sirve el intercambio de los contenedores llenos y vacíos, así como el mercado regional para la consolidación de carga regional de la ruta intercontinental, por ejemplo: carga de Perú hacia Europa o la costa este de los EUA y hasta la costa este del sur o Centro América.
A primera vista, el movimiento de contenedores parece una tarea lineal de un puerto de origen al de destino y viceversa. Pero examinemos un ejemplo típico de nuestra región: el envío de frutas tropicales o frescas al mercado del norte. Primero, la necesidad de transporte es estacional y requiere contenedores refrigerados durante un período y después no. Entonces la tarea logística es doble: primero hay que asegurar que los contenedores estén a tiempo en cantidad suficiente y, segundo, luego de ser llenados, deben ser llevados al mercado de destino. Para lograr esto, se requiere buques refrigerados especializados o los portacontenedores con la capacidad disponible en el momento oportuno al costo más económico: el centro de encuentro son los puertos de trasbordo.
Los que proponen esta solución en vez de la Ampliación del Canal, no consideran las dos fallas aparatosas que tiene este medio de transporte interoceánico:
  1. La imposibilidad física: El espacio físico de los patios de contenedores a ambos lados del Canal para mover la carga de un Postpanamax con 10 mil contenedores sería equivalente al almacenaje en fila por el ferrocarril casi desde Balboa a Cristóbal. Entonces para manejar a la vez dos buques Postpanamax, uno en cada dirección, se generará una congestión de los puertos de Balboa y Cristóbal, la línea ferroviaria, y la Carretera Transístmica.

  2. Costo y tiempo: Cada vez que se hace un movimiento de un contenedor acarrea costos y este sistema implicaría descargar un buque Postpanamax, cargar al medio de transporte terrestre, luego descargar del medio de transporte terrestre y finalmente cargar a otro buque Postpanamax. El tiempo requerido para esta faena sería mucho más largo en comparación con el tránsito por el Canal de Panamá de 20 a 25 horas, tiempo que también redunda en costo. Obviamente, la operación de las rutas con la modalidad "liner service" no sería funcional.


Me atrevo a postular la tesis que por alguna razón, el móvil de los que se oponen a la Ampliación es el temor al riesgo, a pesar que el grupo es liderado por miembros cuyo actuar en el acontecer nacional en otros tiempos, fue caracterizado por ser osados o tomadores de riesgo. No sé por qué ahora los pronunciamientos reflejan un temor reverencial ante el reto económico de la Ampliación.
La noticia periodística de Crítica del 28 de junio pasado ilustra fehacientemente la tesis. Según mi amigo Fernando Manfredo, el costo de la Ampliación está subestimado en B/. 1,628 millones (31%) con elementos como nuevas instalaciones administrativas (B/. 130 millones!?) y apoyo a la construcción (B/. 242 millones !?), a precios reales, sin inflación.
Me parece increíble que no sólo el equipo de la ACP, sino también 9 ingenieros de renombre mundial y 3 autoridades de análisis de riesgo que trabajaron en el proyecto como consultores, hubiesen cometido errores tan elementales!

Hay un dicho en inglés que reza así: "They struggled mightly and brought forth a mouse" que traduzco como "lucharon arduamente y produjeron un ratoncito o cosa de poco monto". Después de muchos análisis y "estudios econométricos", incluso antes de divulgar las informaciones por parte de la ACP, ellos decían que las proyecciones del mercado están equivocadas. No les importa o no entienden que se trata de la naturaleza probabilística de las múltiples variables, utilizando el método de Montecarlo.
Estoy de acuerdo con Roberto Eisenmann, Jr. cuando escribe lo siguiente en su artículo "Obligación de Simplificar y la buena nueva": "Ocurre que muchas veces los más educados se tornan arrogantes y pedantes usando palabras que sólo ellos entienden". Como sólo ellos pueden entender de lo que hablan, se dedican a esbozar una suerte de tesis totalmente equivocadas con unas teorías que nadie les objeta porque nadie las entiende... nadie puede objetar por su idioma inentendible, pero que son claramente equivocadas por las fuerzas simples y sencillas de las operaciones canaleras diarias reales...."
Esta misma técnica se usó para descalificar todos los estudios actuariales internacionales de la Caja de Seguro Social,... Por ejemplo: "...los estudios econométricos (¿qué serán?) de la ACP sobre la expansión del Canal están equivocados y por ende la demanda está mal calculada... y por ende hay que votar no".
Esta técnica de la vez pasada no funcionó cuando el exponente teórico de FRENADESO fue cuestionado por un verdadero economista del MEF. Después de hablar media hora y más, sin contestar la pregunta, una suma total de seis y media horas del planteamiento de él, repentinamente se levantó y se fue de la Mesa Técnica, y posteriormente el grupo se retiró del Diálogo.
En mi opinión, la táctica consiste en arropar al móvil ideológico de "un nuevo sistema económico" con argumentos pseudo-científicos, por la incapacidad e ignorancia; con la ausencia de cualquier fundamento técnico. Se intenta engatusar y confundir a la audiencia con frases y palabras sofisticadas y con citas mal empleadas fuera de lugar.

 
Este grupo es heterogéneo individualmente, también relativamente pequeño o no se han expresado con mucha presencia en los medios de comunicación social.
Los primeros Balance Individuo/Colectivo plantean la distribución de dividendos, por ser accionista, directamente cada panameño(a); son claramente de la orientación ideológica libertaria. No han tenido mucho eco hasta el momento, salvo entre ellos, quizás por el alto sentido de solidaridad y la concepción de Estado/Sociedad predominante.
Los moralistas plantean que la corrupción es un mal endémico insuperable de todos los gobernantes y actores de la vida económica; por ende, están en contra la Ampliación, y mayores recursos propiciará más corrupción. Me parece que es el grupo de menos peso específico, porque todos reconocen los avances de la transparencia en las contrataciones de la ACP y muchos reconocen el esfuerzo del Presidente Martín Torrijos con la nueva ley de contratación.
Los escépticos alegan que no ha habido suficiente información, etc. Eso no quiere decir que no hay que proporcionar una versión del proyecto de la Ampliación con un lenguaje más llano. ¿Cambiarían su estado anímico con las publicaciones con esta característica? Solamente el tiempo contestará esta interrogante.

Por supuesto, la mayoría absoluta está de acuerdo con la Ampliación, según las encuestas publicadas en los medios de comunicación y la mayoría de los artículos escritos lo reflejan así.
Tanto es así que las dos partes de la tijera, en su expresión organizada en conjunto (CONEP y CONATO), han planteado la necesidad de un "Plan de desarrollo" y otras voces de la sociedad civil un listado de proyectos de infraestructura. Estos planteamientos indican que hay optimismo en el futuro y que la sociedad quiere asegurar que el rumbo trazado no cambia con el ciclo electoral, pues quieren participar en la construcción del Proyecto Nacional: música a los oídos...

¿Atrevámonos a apretar el botón o no? que inicia el viaje en nuestro trasbordador, (la ampliación) hacia el estadio de un país céntrico (según la definición del Ex Primer Ministro español Felipe González) del primer mundo. Nadie duda que el camino es generacional y lleno de lucha y sinsabores en él. No hay almuerzo gratis, y como dice el refrán chino "un viaje de mil millas empieza con el primer paso".

 

fecha edicion
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240735
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América