Una cara es la conectividad, la otra es la dependencia. He comenzado una desconexión paulatina del mundo digital que, sin ser total, me permite respirar mejor.
Mi política al respecto es el resultado de una estadística que aseguraba que el 87% de los españoles tiene el móvil a su lado las 24 horas, y que lo consultan unas ciento cincuenta veces diarias. Me hizo pensar, eché cuentas y llegué a la conclusión de que de ahí a alguna patología nerviosa no había más que un paso.
¿Oye llamadas fantasmas?, ¿tiene ansiedad por saber lo que ocurre al segundo?, ¿cree que su móvil ha vibrado contra su muslo y cuando lo saca no hay nada en la pantalla?, ¿le presta más atención al dispositivo que a lo que le dice su pareja? Es el momento de buscar soluciones.
No pasa nada, controlo, puedo dejarlo cuando quiera, es lo que piensan quienes ya están dentro de la ballena.
Los primeros días me sorprendió lo complicado que era no salir disparado a consultar el móvil en cuanto me levantaba, limitar el acceso al correo -con tres o cuatro veces al día debería bastar-, detener la obsesión por subir algo a Twitter y consultar los "likes" del libro de las caras?
¡Ay!, cómo empecé a entender el mono de los personajes de Trainspotting? No era tan sencillo relajar la dinámica aprehendida en los últimos años de apasionado tecleo, la hiperactividad, la cadena de montaje de ideas.
El régimen es duro, interactuar va con nosotros; muy dentro, los chimpancés dedican una quinta parte de su tiempo a despiojarse unos a otros para cultivar lazos sociales, nosotros hacemos lo mismo con el lenguaje: se calcula que la charla ligera y el chismorreo ocupan el 65% de la conversación de las personas de cualquier género y edad.
Robin Dunbar dijo que los humanos tendemos a formar grupos de 150 personas porque a partir de ese número empezamos a confundirnos. Conllevar la salud con nuestros impulsos más básicos acrecentados por el poder de la tecnología parece que se convertirá en uno de los caballos de batalla: adicciones virtuales, trastornos de identidad disociativa, sensaciones crónicas? Por el momento, mantengo el tipo, espero no tener demasiadas recaídas...