México tenía un lugar de preferencia en el fútbol regional. Panamá cumplía sus primeros partidos oficiales en los IV Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, que comenzaban 70 años atrás, el 10 de febrero de 1938. Entre ambos, había una diferencia abismal, y así quedó registrado en el libro de oro de aquellos Juegos inaugurales, con México campeón invicto, y Panamá apenas con una victoria y un empate.
El punto cedido por los poderosos "charros", fue uno de los puntos que tiene sabor a triunfo para los canaleros: México 2 - Panamá 2, el 20 de febrero de 1938, en el Estadio "Olímpico", luego: "Juan Demóstenes Arosemena".
Antoine NevilleLos dos goles locales, a Raúl Estrada, un portero de excepción, los hizo Antoine Francisco Neville, un panameño con sangre martiniqueña, cuyos padres llegaron a principios del sigo XX huyendo de la erupción del volcán Monte Pelée, que en 1902 provocó 30,000 muertos.
En un lugar de fútbol, el Complejo León "Cocoliso" Tejada, se produce el diálogo.
"Soy descendiente de los martiniqueños que llegaron también para el Canal; mis padres habían nacido en ese departamento de ultramar francés, en las Antillas Menores o Islas de Barlovento. Ahora estoy a punto de cumplir 90 años, el próximo 9 de marzo".
"Soy, como muchos panameños, un futbolista desde la cuarta categoría, del Oratorio Festivo, con los padres salesianos José De La Cruz Turcios y Francisco Mania.
Eran gente muy buena. Teníamos que ir a misa y a catecismo, y comprobarlo con un tiquete, para que nos permitieran jugar. Hicimos tercera, segunda. Y cuando llegamos a Primera, pasamos a la Liga capitalina, que presidía Gaspar Eloy Suárez".
Apenas cierra sus ojos, para encontrarse con los hechos memorables de su ayer.
"En la primera selección, la de los IV Juegos Centroamericanos y del Caribe nos dirigía el técnico uruguayo Romeo Parravicini, quien modernizó el fútbol en Panamá, y traía muchas tácticas que aquí eran desconocidas, y mucha disciplina.
Era un buen entrenador. Realizábamos dos turnos de entrenamiento, en la mañana y en la tarde. En México, además de Raúl Estrada, jugaban José López Herranz (luego entrenador de su selección), y Luis De La Fuente y Horacio Casarin, quienes hicieron los goles aztecas. El técnico era el famoso Rafael Garza Gutiérrez".
Grandes jugadoresSon los recuerdos del casi único sobreviviente de los Juegos de 1938, que fue la piedra basal de la selección panameña.
"Entre los jugadores, me acuerdo de Alfredo "Gallo" Tapia, James Santiago "Pie Pá" Anderson, Emel Ospino, el colonense Pablo Emilio Prado, Miguel Davis, el portero Oscar Sogandares, etc. Había un guardameta suplente, Rubén "Siki" Clark, que cuando tenía la bola en sus pies, la ponía de gol a gol. Era extraordinario.
"No recibíamos paga por defender la blusa nacional. Antes nosotros hacíamos rifas para poder comprar nuestros implementos. Cuando venía la competencia, nos daban un dólar a cada uno.
En el partido ante México, como ya era pequeño, me desprendí de los marcadores, y hice los dos tantos al arquero Raúl Estrada.
El guardametas salió a correrme, pero lo paró en seco "Gallo" Tapia. Yo actuaba de interior derecho, un número 8, que en ese tiempo jugaba más de delantero que de volante".
Tiraba la mano, bienCon una sonrisa picaresca, nos contó cuando el fútbol y el boxeo se dieron la mano.
"Yo, a pesar de mi estatura pequeña, sabía "tirar la mano, bien". En El Salvador, cierta vez, jugaba la selección en unas fiestas agostinas, y en los cuscatlecos había un futbolista que tenía marginado al "Negro" Martínez y a "Pie Pa" Anderson.
Yo estaba en la banca, pero como Rendoll sabía que yo era "fogoso", me hizo ingresar y me dijo: "Ese que está allí, sácamelo". En la primera de cambios, vino a "rofearme" por un saque lateral, y ahí no más, lo perdí. Nos expulsaron a los dos y le ganamos a El Salvador".
Los pionerosSu mirada se pierde tras algún recuerdo. Como para volvernos a situar en el tiempo actual, Antoine Neville nos dijo:
"Soy bisabuelo. Y tengo un Arca de Noé para acompañarme. Al último bisnieto, le gusta el fútbol. Está en la Liga de Real Madrid, y?. espero que triunfe", puntualizó este león que sobrevive al tiempo.