El Chelsea recuperó la normalidad en la Premier tras la derrota sufrida ante el Manchester City la semana pasada y sacó adelante la visita del Arsenal, condicionado aún por la ausencia de Cesc Fábregas, para asentarse en el liderato de la competición inglesa, que ostenta ahora con una renta más amplia.
Fue el marfileño Didier Drogba el que mostró al cuadro del italiano Carlo Ancelotti el camino del triunfo. Una acción suya terminó, de entrada, con la resistencia de los gunners. Cesc no llegó a tiempo. Arsene Wenger ya advirtió que faltará aún un par de semanas más. Tampoco estuvo el meta español Manuel Almunia. La suerte de la portería corrió a cargo del irregular meta polaco Lukasz Fabianski.
En medio del fuerte ritmo fue el Chelsea el que más amenazó con el gol en acciones de Drogba o Nicolas Anelka, sin excesiva precisión. Fue al borde del descanso cuando el Chelsea se adueñó del partido con el tanto del atacante marfileño, que encontró la red tras batir por raso, a su izquierda, a Fabianski.