Liverpool dio un adelanto de lo que podría ser un gran duelo con Manchester United en la temporada, al derrotar ayer domingo a sus archirivales por 2-1 en partido benéfico denominado Charity Shield. Un penal de Gary McAllister a los dos minutos de juego y una típica definición de Michael Owen en el área, le dieron a Liverpool una merecida ventaja de 2-0 antes de ir al descanso.
No obstante, a los seis minutos del complemento, Ruud van Nistelrooy descontó la desventaja y fue entonces cuando los campeones ingleses pasaron a dominar el encuentro. Pero Liverpool, el único equipo que derrotó a Manchester dos veces la temporada anterior, supo mantener su ventaja, que es una inyección a la moral del equipo.