Llegar ayer al pesaje previo ocho libras por encima de lo pactado demuestra una vez más que el principal enemigo en la carrera del panameño Vicente “El Loco” Mosquera, desde su regreso al boxeo, sigue siendo la báscula.
La realidad es clara. A “El Loco” solo le restan tres días para medirse nuevamente a la romana. Este enfrentamiento, en el que deberá sudar gotas de sangre y mucho sacrificio, es el que podría pasarle factura cuando esté frente a frente el jueves contra el dominicano Francisco Contreras que, les aseguro, no es un “bulto” como muchos piensan.
A diferencia de “El Loco”, a Contreras no le preocupa en lo más mínimo medirse el miércoles al fiel de la balanza, muestra de ello es que ayer estuvo una libra por debajo de la categoría superligero (140 libras), que es el peso en el que se ha firmado el compromiso.
A parte de tener a su favor el peso, Contreras es dos pulgadas más alto que Mosquera, un factor que podría pesar un mundo durante el pleito.
Hoy me queda claro que el panorama que se le avecina a “El Loco” es de terror.