El Real Madrid sufrió para auparse al liderato de la Liga Española en su partido ante una Real Sociedad sobresaliente que sucumbió con un gol fortuna, en disparo de falta de Cristiano Ronaldo que Pepe, sin intención, desvió a gol.
Comenzó dominando el conjunto blanco con un juego de toque y presencia rápida en el campo donostiarra, aunque sus acercamientos no llevaron peligro alguno a la portería de Claudio Bravo, salvo uno de Di María en los instantes iniciales.
La Real se sacudió el dominio a partir del minuto 20 y generó un fútbol de muchos quilates, con llegadas continuas al área de Casillas, en un huracán de juego que sorprendió tanto a Mourinho como al propio equipo madridista.
Las ocasiones de gol se sucedieron en un primer periodo brillante de los guipuzcoanos, que tuvieron su gran oportunidad de marcar en el minuto 20 cuando Tamudo combinó con Griezmann y el joven francés, solo ante Casillas, envió al palo trasero su remate.
El miedo en el cuerpo lo tenía un conjunto blanco que se veía una y otra vez impotente para frenar el vendaval blanquiazul.
El Real Madrid tras el descanso mejoró y desplegó su gama de recursos, amplios en todas sus líneas, y pólvora en una delantera en la que brilló Di María.
El argentino cogió un balón en el minuto 50, se internó en el área local y con tres zagueros cerrando la línea de portería se inventó un remate en vaselina que superó a Claudio Bravo para lograr un gol excelente.
Parecía noqueada la Real pero el buen juego exhibido durante toda la noche tendría premio en el minuto 61 cuando otra acción en parado, en esta ocasión una falta, la dirigió Griezmann a las botas de Tamudo que marcó su segundo gol de la temporada.
Tuvo que ser Cristiano Ronaldo el que gestara la acción de rescate de los tres puntos que parecían perdidos en un lanzamiento de falta, desviado por Pepe, que volvió a sorprender a Bravo.