El Real Madrid volvió a salir airoso del estadio Vicente Calderón, con tres puntos más para su cuenta y un paso adelante, firme, moral y efectivo, que acentúa su apabullante solvencia como dominador de una Liga que inicia la segunda mitad del recorrido con una evidente perspectiva blanca.
Ni siquiera el derbi más igualado de los últimos años, dadas las premisas de los contendientes, primero y tercero en la tabla, respectivamente, puso en evidencia la solidez del equipo de Bernd Schuster, alentado por el tanto de Raúl González a los treinta segundos de duelo.
Al gol del madrileño se le unió otro posterior y también psicológico, del holandés Ruud Van Nistelrooy a orillas del intermedio. Fue el mazazo definitivo para el conjunto rojiblanco, que no vence a su máximo rival desde octubre de 1999.
Una leyenda negra para el conjunto rojiblanco. Interminable en cualquier situación. Iker Casillas, que culmina la primera jornada de la segunda vuelta con 559 minutos imbatido, y los postes, emborronaron los mejores momentos atléticos.
El Real Madrid sale del recinto rojiblanco agrandando sus números. Ha solventado con seis puntos dos salidas consecutivas. La Ciudad de Valencia y el Vicente Calderón. Siete victorias de corrido en los compromisos recientes. No pierde desde el 3 de noviembre, cuando cayó contra el Sevilla en el Sánchez Pizjuán.
El equipo de Bernd Schuster mira con optimismo el futuro. Ha ventilado con éxito las salidas, teóricamente, más complicadas del calendario. Ya ha pasado, triunfal, por los campos del Barcelona, Valencia, Atlético de Madrid, Athletic y Villarreal.
Un golpe moral para el resto de los aspirantes. El Atletic, que sale de la tercera plaza y queda a trece puntos del líder. Superado por el Villarreal, que arrolló al Valencia, y es tercero en la tabla con un punto más que los rojiblancos.
Sólo el Barcelona mantiene el tipo. Pero su distancia no baja de los siete puntos. A pesar de que el grupo de Frank Rijkaard está firmando unos guarismos encomiables. Ha ganado cinco de los seis últimos partidos. Entre medias, sólo la derrota contra el Real Madrid.
El Valladolid, asentado en la séptima plaza, rebosa tranquilidad para la permanencia.
Por encima del Valencia, donde no llega la calma ni se termina la agitación. Volvió a caer el cuadro de Ronald Koeman, sonrojado por la superioridad apabullante de su adversario, el Villarreal.
El conjunto valenciano cae en picada desde que llegó el holandés.