Al parecer, el espíritu de la maldición visitó al equipo merengue y se ha sentido tan cómodo que no ha querido retirarse.
¿Maldición? Sí señores, y es que desde que Figo dejó el Madrid en 2005, la camiseta con el número 10 ha sido una víctima de dicha maldición. El jugador portugués fue el último en hacer brillar la camisa, en el Santiago Bernabéu, con el número mencionado.
El jugador que ha roto la maldición es el alemán Mesut Özil, ya que ni Robinho, ni Sneijder, ni Lass lograron sacar a luz la camiseta blanca del Madrid.
Özil, en su primer año, se lució como nunca, parecía el indicado para acabar con los fantasmas.
Pero en este arranque de temporada, Özil fue preso del conjuro y también quedó atrapado. Ahora el portador de la camiseta número 10 no es ni la mitad de lo que fue la temporada pasada y ha echado a perder todo su crédito, ya que el técnico del equipo blanco, José Mourinho le aseguró que seguirá en el banquillo hasta que sea el Özil de antes.
Los fanáticos del Real Madrid pensaron que iban a tener la tripleta de la victoria. Con Benzema llevando el 9, Cristiano portando el 7 y Özil con el 10, cerrarían el círculo de tres números emblemáticos, pero la realidad ha sido otra ya que el jugador alemán no ha superado las expectativas de su técnico ni del público.
Lastimosamente la maldición aún sigue en el equipo rival de los azulgrana, y al parecer el espíritu de maldad no piensa salir de la camiseta hasta que aquel jugador esforzado y valiente decida acabar con ella y brillar como nunca.