El Augusta National ha vuelto a aumentar el tamaño de sus murallas y la edición de 2006 del Masters se ha visto envuelta en un torbellino de críticas y mutaciones que anticipan un torneo especial y distinto, en el que ni siquiera Tiger Woods es señalado como indiscutible candidato.
El campo ha sido parcialmente estrechado y alargado en 141 metros. Seis hoyos, es decir, una tercera parte del recorrido, ha sufrido la ley de las compensaciones por culpa de la tecnología en palos y bolas. Seis "tees" han sido retrasados y el campo ha sufrido una nueva vuelta de tuerca en el camino hacia otra visión del golf.
El disloque es descomunal en Augusta después de dos días de prácticas. La lista de aspirantes ha menguado y Tiger ha alzado ya su voz en tono crítico, como también lo han hecho un número significativo de golfistas, entre ellos Jack Nicklaus (18 Grandes en su palmarés).