El andarín mexicano Noé Hernández, subcampeón olímpico de 20 kilómetros en Sídney 2000, se mantiene estable, pero su vida aún corre peligro, tras ser herido de bala en la cabeza el pasado domingo en la ciudad de México, informaron ayer por la mañana los médicos.
Hernández, de 34 años, fue alcanzado a la altura de la sien por una bala en circunstancias no aclaradas cuando estaba en un bar de la zona metropolitana azteca, y aunque ha perdido la visión de un ojo, en las últimas horas reaccionó de manera favorable.