Andreína Pinto salió al escenario acuático, y de los nervios que tenía dijo que quería volver a los vestidores. Lejos de la calma, la venezolana terminó de última en la final de los 800 metros libres de la natación.
Pinto dijo lo que vivió: “estaba muy asustada; quería salir corriendo” del Centro Acuático.
Dominada por el miedo, Pinto quedó octava en esa prueba, cuya medalla de oro la embolsó la estadounidense Katie Ledecky; la española Mireia Belmonte se quedó con la de plata y la británica Rebecca Adlington, con la de bronce.