"La caída de los Dioses", tituló el jueves el diario Gazzetta dello Sport la crónica de la increíble derrota del AC Milan por 4-0 frente al Deportivo La Coruña, que puso fin a los sueños del equipo italiano de coronarse por séptima vez campeón europeo de fútbol.
El Milan tenía ventaja de 4-1 tras un magnífico partido de ida en el estadio San Siro y el de vuelta parecía pura formalidad, pero se convirtió en una pesadilla para el conjunto italiano, campeón europeo la temporada pasada.
La derrota, la peor que sufrió el Milan en Europa en más de 40 años, fue incluso más notoria dado que el poderoso conjunto italiano no había concedido un solo gol fuera de casa en la Liga de Campeones esta temporada. También fue inesperada porque ningún equipo había superado jamás una desventaja de tres goles tras el partido de ida en esta competición.
Además, cuando ambos equipos se enfrentaron en el estadio Riazor la temporada pasada, el Milan asestó al conjunto gallego un rotundo 4-0.
Pero como el Mónaco de Francia demostró en su victoria del martes frente al otro gran favorito del torneo, el Real Madrid, las estadísticas junto con el renombre y las expectativas no cuentan mucho en esta competición. Pero ¿qué hizo mal el Milan, tan asombroso hace quince días y considerado por muchos como el favorito para volver a ganar el torneo? Simple: jugó su peor partido de la temporada.