Con una maleta llena de motivaciones de peso, en otra la esperanza y la última cargada de la certeza que la oportunidad que recibe es única, partió anoche camino a Alemania, "El Misil" de Veraguas
Tito Mendoza viajó ayer a Alemania con la firme convicción de convertirse en campeón mundial con dos grandes motivaciones: su hijo recién nacido, Tito Mendoza IV, y que la provincia de Veraguas tenga por primera vez un monarca universal en el boxeo.
"El Misil" entrenó ayer en Panamá previo a su viaje a Dresden, Alemania, donde se medirá el próximo 24 de noviembre al titular semipesado de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), el húngaro Zsolt Erdei.
Mendoza realizó 12 asaltos de guanteo con dos boxeadores, Eduardo De La Cruz y con el colombiano Nilson Tapia.
Con De La Cruz el trabajo se basó en trabajar con un boxeador de físico similar al campeón húngaro Erdei.
Con Tapia fue un trabajo de movilidad y desplazamientos.
Ambos púgiles no llegan al tonelaje de Erdei.
"Estamos complacidos por los ‘sparrings’ y las exigencias mostradas. Estamos listos para traernos ese título del mundo a Panamá", expresó el entrenador Eduardo Mena, quien junto a Marcos Martínez dirigirán a Mendoza desde la esquina.
Curiosamente, Mendoza evitó soltar la mano derecha -su principal misil- con más continuidad en su guanteo para evitar dañar al contrario.
"El Misil" se fue en 178 libras, tres por encima del peso de la categoría.
El veragüense inició su viaje a las 10:30 p.m. de anoche y llegará en la tarde de hoy a territorio alemán con el fin de derribar al "Ave de Fuego" que reina en los semipesados.
Sobre Erdei, Mendoza indicó que estudió a su rival y que no le parece nada del otro mundo.
"Quiero regalarle a Veraguas, a mi gente de Santiago, un campeón mundial, por eso no pienso perder", aseguró Mendoza, quien dijo que tiene informes que en Alemania está haciendo frío, sin embargo, "El Misil" sabe detonar bajo cero.