Paseo de la Castellana por la calle de Concha Espina vibra por su espíritu. El sonido del viento trae el resonar de goles lejanos. Allí las almas se visten de blanco, entre bufandas colorinas, que hacen una epidermis llamada fútbol.
Es el mítico Santiago Bernabéu, el orgullo de la capital española. La casa que el Real Madrid construyó a punta de goles desde Di Stéfano hasta Cristiano Ronaldo. Las estrellas se relucen cada verano, cuando el sol se deleita buscando en el verdor de su grama la alegría del club más prestigioso de España.
Inaugurado en 1947 bajo la dirigencia de don Santiago Bernabéu, el estadio del distrito de Chamartín, en principio se llamó como esta zona del norte de la ciudad.
Un teatro por estadio
El Metro de la línea azul va cargado de hombres con chicharras en mano, gorros lila con blanco y chicas guapas que suspiran con una camiseta que en la espalda dice Ronaldo.
Con capacidad para aproximadamente 85 mil espectadores, el estadio está construido en forma vertical, el tercer y cuarto anfiteatros se te hacen como palcos de teatro. Desde la tribuna de prensa se siente que estás en un vértice.
Lleno de palcos vips, butacas azules y blancas, tiene calefacción hasta por debajo de la grama. Los vestuarios son de lujo y las instalaciones son catalogadas por la UEFA como estadio élite de cinco estrellas.