Pep Guardiola, entrenador del Barcelona, se mostró ayer contento "en líneas generales" con la actuación de su equipo ante el Getafe y declaró que "el mundo no se acaba con el partido ante el Real Madrid", el 28 de noviembre.
Preguntado por si iba a reservar a Gerard Piqué, con cuatro tarjetas amarillas y a una de la suspensión para el choque ante los blancos, fue contundente: "El mundo no se acaba con ese partido. Piqué tiene las tarjetas que tiene y jugará los siguientes. Si no, habrá debates innecesarios", comentó.
"El Madrid no importa qué presidente tiene, qué jugadores tiene, qué entrenador..., siempre es un gran rival. Intentaremos jugar lo mejor posible y competir lo mejor posible", apuntó.