Un gol de Fernando Torres, que se reencontró con la competición después de tres semanas de ausencia por lesión, resucitó al Liverpool, que rompió la racha negativa que lastraba su recorrido por los últimos compromisos para postularse de nuevo como aspirante al título.
El atacante madrileño volvió a ocupar la punta de ataque red. Desasistido, sin embargo, de Steven Gerrard. El capitán del Liverpool sigue aquejado de una dolencia en los abductores que condiciona su presencia en el terreno de juego.
El equipo de Rafael Benítez recuperó el ánimo en el momento oportuno, aún a tiempo para seguir en la carrera por la Liga. Ante un rival de enjundia, al que el vigente campeón, ha apartado ahora de la cima en beneficio del Chelsea.
Rafael Benítez, técnico del Liverpool, cuestionado por los marcadores adversos, toma aire con la victoria. Controló el duelo casi todo el tiempo el conjunto local. Especialmente con el gol de Fernando Torres, a la hora de juego, que ganó la espalda a su defensor para enviar el balón por la esquina superior derecha de Van der Sar.
El tanto mejoró el aspecto red, que afrontó el choque amenazado por una casi definitiva despedida de la carrera por la Liga. Sumaba cuatro derrotas consecutivas. La peor racha del Liverpool en los últimos veintidós años.
Pero Benítez tiene tomada la medida a Alex Ferguson. El pasado año, por ejemplo, le ganó los dos encuentros, como local y como visitante.
Es un maestro el madrileño en perfilar partidos de este calibre, aunque luego su equipo empeore en duelos de menor calado. Apenas padeció ante el United, que sólo se apresuró a mejorar con el marcador en contra.