I ker Casillas, capitán de la selección española, admitió en la previa del encuentro ante la República Checa que "la adrenalina bajó tras el Mundial", en encuentros amistosos en los que la Roja disminuyó su nivel, y que "era lógico algún traspié".
Regresa la competición oficial y el capitán de la selección destacó la importancia de recuperar el verdadero nivel, justificó partidos flojos y destacó la importancia de conseguir un triunfo en Granada ante la República Checa para acercarse a la Eurocopa 2012.
"Queremos dejar prácticamente encarrilado el camino hacia la Eurocopa ante un rival directo. Podemos dejarlo sentenciado. Después del Mundial la adrenalina bajó y es normal algún traspié. Lo importante es que el equipo funcione en momentos importantes de cara a la clasificación", manifestó en rueda de prensa. "Somos conscientes de que el rival que más daño puede hacernos es la República Checa. Son jugadores que están en ligas experimentadas y tienen grandes jugadores, principalmente Cech, que está entre los tres o cuatro mejores porteros del mundo. No le acompaña a su nivel la selección.