El nombre de Hakan Sukur quedó inscrito en los anales de la historia después de marcar el gol más rápido jamás conseguido hasta ahora en una fase final de la Copa Mundial de la FIFA.
Aprovechando un sorprendente traspié de Hong Myung Bo, Ilhan Mansiz se llevó el balón y lo sirvió para su capitán, Sukur. Éste colocó fríamente un disparo con la zurda por debajo del arquero coreano, Lee Woon Jae.
El gol fue más sorprendente, si cabe, ya que se produjo a los once segundos del inicio del encuentro, y batió el récord del gol más madrugador en un partido de la fase final de la Copa Mundial de la FIFA que, durante los últimos cuarenta años, ha ostentado el checoslovaco Vaclav Masek.
Después de tan vibrante comienzo, Turquía consiguió dos goles más en los siguientes 32 minutos, ambos anotados por Mansiz, pero servidos por Sukur. En el minuto 13, Mansiz envió para Sukur al borde del área.
Aunque Sukur se encaminó directamente a puerta, tuvo que retrasar de nuevo la pelota para Mansiz. Los dos jugadores turcos volvieron a combinar en el minuto 32.