Algo cierto en Panamá es que cuando alguien está en oposición, todo lo que hagan quienes están al mando es malo y cuestionable. Eso es válido tanto para la política como para los deportes, entre otras cosas de la vida.
Arranco mi escrito con esta reflexión porque hoy, tres días después de que Camilo Amado, presidente del Comité Olímpico de Panamá (COP), diera su informe de la mala presentación de nuestro país en los Juegos Olímpicos de Río 2016, aún me quedan cosas en la cabeza que no me dejan dormir bien.
Una de ellas es: ¿Cuántas personas fueron acreditadas por Panamá en los Juegos? Vi a muchos que no tenían nada que ver con nada y que, al parecer, fueron solo por mero capricho de algún ensacado del COP que le habla al oído al presidente de turno. Además, nadie aclaró qué hacían en la Villa Olímpica y cuál era la función de cada uno.
Eso no lo dijeron en el gran informe "positivo" del COP.
Por lo que comentaron, la delegación, que en algún momento dijo Amado que era de 25 personas, se infló en el camino, pero nada de esto se dijo. Me enteré de una fuente que estaba en Río de Janeiro que el "turismo deportivo" sigue bajo este mandato y todo pagado por el Estado.
Les hablo de ese mismo turismo que el señor Amado y su comitiva, que en su momento criticaban, por el hambre de estar al frente del COP, esta vez era de felicidad y risas.
La otra, en la reunión con la prensa se dejó claro que este COP tiene su tropa de choque, entre ellos, colegas de los medios que son defensores a cambio de algunos viajes y unas boquitas en las conferencias, que ponen el pecho por una gestión que en su primera prueba de fuego demostró debilidad, falta de compromiso y desorganización, entre otras cosas, que la ponen a la par de las otras directivas, criticadas por estos mismos.
Cuando se le habló de fracaso al señor Amado, su rostro no fue el mejor. Hago constar que en la conferencia de prensa siempre me mantuve pendiente de los gestos del señor presidente, los cuales no eran de agrado cada vez que le soltaban una pregunta a la que no tenía respuesta, o contestaba con evasivas, como que no estaba satisfecho, pero se defendió diciendo que en Río 2016 se tuvo una presentación positiva.
Por favor, no nos agarre de tontos. Si algo es positivo, debió dejarlo satisfecho, si no, no es nada positivo. ¿O es que le satisfizo solo llevar a 10 atletas y a un montón de personas a pasear? Si es así, felicidades, lo logró.
Señaló que llevar a los atletas sin sus instructores a los Juegos Olímpicos era llevar a los atletas al matadero. Bueno, le informo que también, por no darles el seguimiento técnico a los atletas, en sus respectivas marcas, los llevó al matadero, porque los chicos, a pesar de todo su esfuerzo, con sus resultados no lo dejaron bien parado.
La conferencia de prensa mostró que esta directiva es más de lo mismo. Si busco grabaciones de los pasados Juegos Olímpicos, es la misma cosa, excusas y más excusas, informes de gestión superficiales. Salvando la gestión de Beijing 2008, las demás han sido un fracaso, pérdida de dinero, viajes faraónicos y más nada.
Pero si vamos más allá de Camilo Amado, hurguemos más en la herida y llegamos a que además del COP, el Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes) tiene al frente a un dirigente que no es apto para el puesto. ¿Qué papel juega la dirección técnica de Pandeportes en este caso? ¿Trabajará de la mano del COP? ¿O es que Pandeportes y el COP solo se unen para las conferencias de prensa y las entregas de cheques?
Pandeportes es otro fracaso en este país, todo esto gracias a los malos gobiernos, de 20 años para acá, sin sumarles la gestión de este, que no le han dado importancia al deporte. Si recuerdo bien, el último director nombrado en este nefasto gobierno fue el director de Pandeportes, es decir, que les importa un bledo poner a cualquier pelúa en ese puesto.
Ojo, y no estoy de parte de ningún bando de estos políticos deportivos, sino de parte del deporte, porque de seguro hoy saldrán los dóbermans del COP a su cacería de brujas.