El viernes no es cualquier día. Me recuerda todavía esa negra tarde, cuando la noche se consumía la ilusión y todos nosotros pasamos del rojo a la nada.
¡Ah!, tantos recuerdos ingratos de la impotencia y de la tristeza. Pero bueno, ya eso es pasado, pudo pasar en cualquier momento, pero en ese fue cuando más dolió.
Ahora, nuevamente El Salvador, ya en plan amistoso, que no es ni se parece en lo más mínimo.
Ahora, el Rommel es distinto, aquella vez teníamos un pedazo de coliseo prestado, el Rod Carew y en el Cuzcatlán final de los sueños.
Sobre las elecciones y los mensajes fuertes entre ambos candidatos, pues así es en todas partes, así fue entre Florentino y Calderón. En Barcelona entre Sandro y los otros candidatos.
Es normal que se suban las aguas, pero por favor, señores, candidatos, procuremos que el diálogo prime y la parte acusatoria quede en lo básico; no viene bien una guerra mediática; en esto ustedes sabrán hasta donde desean llegar.
Eso sí, Alvarado aún no presenta su plan de trabajo. Esto le vendría bien, porque en ese aspecto Alemán le gana. Sí es cierto, los medios no votan, pero los medios somos los canales al público, que si le interesa el fútbol.
Quedan varios temas pendientes con la Fepafut. Es increíble que, al sol de hoy, Abel Zamorano no aparesca y no se sepa nada de la sanción de Parra. ¡Es increíble! La Federación no es un ente aparte, es pública. ¿Dónde está Zamorano?