El mayor crítico de la gestión de la Fifa, Diego Armando Maradona, no podría quedarse callado ante el "robo a pito armado" que se dio el pasado miércoles, en el Georgia Dome, contra la selección de Panamá en Copa Oro.
Maradona, quien tiene esa espina del Mundial de Italia 90, sostiene que un árbitro le robó su segundo título del orbe, aseguró en su cuenta de Facebook: "Me solidarizo con los jugadores de Panamá. El partido debería volver a jugarse y echar al árbitro. La transparencia sigue brillando por su ausencia desde el Mundial de Italia 90, cuando el mexicano (Edgardo) Codesal nos robó a todos los argentinos".
El ex astro argentino, campeón del mundo en México 86, ha mostrado interés por la presidencia de la Fifa.