Conspiración es la palabra que mejor le queda a esta historia que hoy involucra a los directivos de Tauro, con respecto al caso de Brunet Hay.
Hace algunos días, aplaudía una acción en la cual el presidente taurino, Paolo Gronchi, se había acercado al jugador para tener una comunicación más clara con él, de allí se desprendía un principio de acuerdo y la posibilidad de que éste jugara. Al final, nada de nada.
Por eso sigo condenando esta historia, y no porque esté de un lado o de otro, sino que me pongo del lado de Tauro y pretendo que ante Santos estén los mejores y eso no sucederá.
Tauro llega diezmado en su ataque, inofensivo, apostando a que Luis Escobar genere alguna jugada, y Canales, que no viene bien, la pueda definir. Es decir, apostando a las casualidades.
En un torneo como la Concachampions, la mentalidad debe ser otra, ir con todo a atropellar al rival y llevar los jugadores que te pueden conseguir ese objetivo.
Paolo Gronchi deberá plantearse si quiere lo mejor para Tauro o lo mejor para sí.