Las gradas del estadio de Ginebra se volvieron a pintar totalmente de rojo en el segundo partido de la Eurocopa 2008 que se celebra en la ciudad calvinista, República Checa-Portugal.
Los aficionados checos, que ocupaban totalmente las gradas de su sector asignado, iban vestidos, totalmente de colorado.
En el lado opuesto, los hinchas lusos portaban insignias portuguesas y el color sobresaliente, también era el rojo.