El símbolo del puñal en Lorca es mítico en el contexto de las clases marginadas, específicamente el gitano y el negro. Los textos donde mejor se aprecia el uso de este signo son “Romancero Gitano” y “Poeta en Nueva York”. Ambos libros revelan la situación cultural y social de estas dos etnias segregadas y, por supuesto, ligadas a la simbología anunciada.
El puñal, visto a través de estas colectividades, propicia dos aspectos fundamentales de la obra lorquiana: la tradición y la actitud populista a favor del gitano y del negro. El símbolo transmuta el carácter referencial del objeto y lo eleva a calidad poética.
Con ello, Lorca afirma la plenitud humana del gitano al punto que lo considera parte auténtica del ser español. Tal hecho se constata en el mismo título del poemario “Romancero Gitano”, donde se une lo español y lo gitano en una fusión artística y reivindicadora. También establece nexos con otros gitanos de la Literatura española, específicamente “La Gitanilla” de Cervantes, porque la obra cuenta en el segundo romance la historia de Preciosa, homónima de la heroína cervantina, que en la obra lorquiana representa a su pueblo en su alegría, su sensualidad, su magia, su astucia.
A partir de “Reyerta”, surge por primera vez en el poemario el símbolo de la violencia representado en el puñal, en la navaja: “En la mitad del barranco/las navajas de Albacete,/bellas de sangre contraria,/relucen como los peces”. El topónimo Albacete recalca el valor del arma (Albacete se caracteriza por la artesanía de navajas), este significado se bifurca en dos connotaciones: el valor material del arma y el valor espiritual, que caracteriza al gitano, en virtud de la metonimia: “En la mitad del barranco/las navajas de Albacete...” que pone de relieve a la navaja en lugar de los actores de la reyerta. Posteriormente, la metáfora atributiva: “bellas de sangre contraria/ relucen como los peces”, nos devuelve el reflejo de la satisfacción de la venganza; pero a la vez hermana al pez con el arma; por lo que más adelante el pez también podrá ser significante del símbolo del arma blanca. El símil que vincula al puñal con el pez abre un espacio de virtualidades semánticas que libera al puñal de su función homicida y con ello dignifica al gitano. En el “Romance Sonámbulo”, la figuración del pez en navaja cobra connotación plena: “Vienen con el pez de sombra/ que abre el camino del alba”.
El pez, al tener la facultad de “abrir”, recupera la connotación de objeto cortante, porque es capaz de “partir” el velo de la sombra que se disipa con los primeros rayos del alba.
Definitivamente, la obra de Lorca es inagotable y su lectura es siempre inquietante.