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El quinto del Apocalipsis

"Quien no reflexiona sobre el porvenir, tendrá inquietudes inmediatas" Confucio Amenazamos la vida terrestre con la descontrolada procreación humana y quemando petróleo en exceso. Nos


Ernesto Enadra (Escritor) / Escritor

"Quien no reflexiona sobre el porvenir, tendrá inquietudes inmediatas" Confucio

Amenazamos la vida terrestre con la descontrolada procreación humana y quemando petróleo en exceso.

Nos va a pasar lo que a Chacumbele, que él solito se mató.

Todavía no tomamos en serio estas amenazas. Si lo hiciéramos, algo habríamos hecho para retardar la destrucción que estos dos fenómenos traen consigo.

“Cocodrilo” Dundee es el primero en declarar que nosotros mismos estamos destruyendo, lo más rápidamente que podemos, el cómodo hábitat que nos proveyó el planeta Tierra.

Encontré viejos escritos sobre El Petróleo, que no había salvado en computadora porque en ese entonces ni soñaba con una PC. No sé si lo publiqué. Como me pasa a menudo con las cosas que escribí hace tiempo, ésta me parece mejor que cualquiera de las que escribo hoy, por eso no titubeo en enviarla.

«Le tomó millones de años formar su cuerpo. Lo incubó la Tierra en su seno. Se alimentó de los cadáveres de plantas gigantescas y monumentales animales. De ellos tomó el élan vital que da calor a las cosas muertas: los hidratos de carbono. El tiempo agregó los siglos que tramutaron la materia vegetal y animal en sangre negra y espesa que llamamos petróleo. Del sol tomó la energía.

Apareció el hombre. Pronto se encontraron uno con el otro. El encuentro fue provechoso. Paradójicamente, el frío y oscuro petróleo proveyó de luz y calor al homo sapiens. Pero todavía era un rey sin corona. Curioso, el hombre inventó usos para él: lo transformó en llantas y abonos; afeites para la vanidad femenina (y masculina), asfalto para sus carreteras y lubricante para suavizar fricciones entre metales. Pero, sobre todo, le enseño a rugir en los motores. Y su voz se escuchó en todos los confines del orbe.

En los sesenta fue coronado emperador de la energía. Con el tiempo se descubre que algo anda mal en su reinado. Algunos súbditos se rebelan. Lo acusan de consumir grandes bocanadas del oxígeno que necesita el hombre. ¡Jo, jo, jo! se ríe. Sabe que su veleidosa socia, la Economía, sabrá justificarlo. Él es como droga, mientras haya demanda...

El petróleo ensilló el más negro y veloz de los corceles: la Inflación. Galopa delante de sus compañeras La Muerte, La Peste, El Hambre y La Guerra.

¿Por qué demoran los carros eléctricos? ¿Y las plantas solares o eólicas que no corrompen la ecología? ¿Dónde los sabios que pondrán coto a las venenosas emanaciones de CO2 del petróleo?

Necus fatidicus. Respira mientras puedas, Tito Piedra.


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820632
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América