El Real Madrid, un ciclón en Liga con nueve triunfos consecutivos y 21 victorias en 24 jornadas, buscará dar un nuevo paso hacia el título ante su afición frente a un Espanyol que lleva dieciséis años sin conseguir victorias en el estadio Santiago Bernabéu.
José Mourinho afronta un nuevo partido liguero con bajas importantes como Pepe en defensa, por sanción, y los lesionados Ángel Di María y Karim Benzema.
La ausencia de tres titulares indiscutibles no trastoca los planes del líder. Inicia marzo con la concentración de mantener la firmeza tras un febrero perfecto, en el que ganó todo lo que jugó en Liga.
La ausencia de Pepe, que vio en Vallecas su quinta amarilla, la suplirá su compatriota portugués Ricardo Carvalho. Vuelve a aparecer en un once en plena negociación por su futuro. Quiere dos años más y la directiva, tras ver la pérdida de peso en el once con el paso de Sergio Ramos al centro de la defensa, no está dispuesto a dárselos.
Es duda con molestias el brasileño Kaká, lo que indica que José Callejón pueda comenzar de inicio ante el equipo en el que destacó en Primera División. Y en punta está el argentino Gonzalo Higuaín.
A Mourinho no le tembló el pulso para decidir a la hora de la verdad. Karim Benzema ganó la lucha a Higuaín. La lesión muscular del francés da una oportunidad de reválida al “Pipita”, ansioso por marcar tras ocho jornadas sin hacerlo.
Al Santiago Bernabéu llega un Espanyol que apenas ya recuerda su última victoria en casa del Real Madrid, que fue en la temporada 1995-96 (1-2).