José Mourinho, entrenador del Oporto, declaró ayer que el Real Madrid, pese a ser uno de los mejores equipos del mundo, no es imposible de derrotar, aunque sí aseguró que cuenta con los mejores jugadores del mundo.
Antes del entrenamiento previo al partido de hoy en el Santiago Bernabéu, aseguró que saldrán a por la primera plaza del grupo sin dar nada por perdido.
"El Real Madrid llega por las nubes. No son invencibles, han perdido dos partidos, y han empatado ante el Osasuna y el Partizán. Tienen a los mejores, y si están inspirados es muy difícil, pero en el fútbol no hay nadie invencible", declaró.
"No temo nada. Le tengo mucho respeto y me preocupa todo. A los jugadores les he avisado en las charlas y en los vídeos de los peligros de este equipo, tanto a nivel individual, como a nivel colectivo", aseguró.
Para el técnico portugués hay varias razones por las que es muy difícil derrotar al Real Madrid. "Sigo pensando que jugar contra el Real Madrid o el Milán es muy difícil por razones deportivas, porque tienen a los mejores del mundo, y encima, en Europa se motivan más. Por razones institucionales es más complicado, y tengo tres claros ejemplos: los dos últimos partidos contra el Madrid y la Supercopa ante los italianos".
Para Mourinho, el objetivo es claro. "Ahora, nuestro siguiente objetivo es llegar a los cuartos de final. Estamos satisfechos, pero queremos más. Está claro que no estamos entre los mejores equipo de Europa, pero vamos a seguir luchando".
Milán - El francés Peter Luccin, una de las principales bazas del Celta para vencer hoy, martes, al Milán afirmó ayer que su equipo debe salir a ganar sin importarle que jugadores tiene enfrente.
"No nos preocupan las ausencias de titulares que pueda tener el Milán. Es un equipo con una plantilla de 25-26 jugadores de buen nivel. Nos da igual si está Rui Costa o Kaká, son todos iguales. No nos importa quién juegue, debemos ganar y nada más", comentó Luccin.
París, El entrenador del Olympique de Marsella, Alain Perrin, se juega su puesto hoy contra el Partizan de Belgrado, pese a las declaraciones en contra del presidente de la entidad, Christophe Bouchet.
El mandatario salió a la palestra para, a través de una entrevista al diario local "La Province", confirmar al entrenador en su puesto, algo que para algunos suena a ultimátum si el equipo pierde en Belgrado y, por tanto, no logra la clasificación para la Copa de la UEFA.
Los organizadores expresaron su satisfacción por el buen éxito que tuvo el evento. De igual forma agradecieron el apoyo brindado por patrocinadores para hacer realidad esta actividad.
Se comprometieron a organizar mejor la segunda versión del Rainforest X-treme Challenge. El próximo año tendrá lugar en el mes de septiembre y según prometieron los organizadores será más divertido, con más modalidades, más larga, que la vislumbra como más difícil, por supuesto con una nueva ruta. En resumen un "Eco Challenge" en Panamá.
Todos los que participamos en el primer Rainforest X-treme Challenge, tenemos algo que contar. Sin duda, una experiencia inolvidable. La lluvia se hizo presente en todo momento y no defraudó en lo absoluto al título que se le dio en inglés a la actividad: "Reto extremo en la selva lluviosa tropical".
La lluvia nos acompañó desde que salimos de la ciudad en los autobuses rumbo al Parque Nacional Chagres, donde habían de partir los equipos competidores en la comunidad emberá Parará Puro.
Al bajar al puerto de Corotú donde abordamos una inmensa canoa rumbo a Parará Purú, el agua se congració en arreciar con más furia. Llegamos a la comunidad emberá hechos una sopa.
Luego de la salida de los participantes selva adentro, un grupo de periodistas y organizadores fuimos transportados al primer punto de control de la comeptencia, ubicado en la represa Madden. En todo el trayecto hasta ese lugar, la lluvia se cebó con nosotros calándonos hasta los huesos.
Si para nosotros fue difícil el reto bajo la lluvia, ya se puede usted imaginar lo que tuvieron que enfrentar los competidores. El verde exuberante de la selva tropical panameña es engañoso. Dentro de ella se teje una maraña de vida increíble, con algunas especies peligrosas para hombres y mujeres que se adentren en sus entrañas. Algunos equipos comprobaron en carne propia el palpitar de la selva. A uno de estos equipos se les quedó sus linternas y tuvieron que pernoctar en lo profundo de la selva en el tramo de Camino de Cruces.
Una ponzoñosa equis (especie de serpiente venenosa) frenó su paso y los obligó a limpiar con unas pinzas un espacio donde se sentaron espalda con espalda y cantaron toda la noche para ahuyentar a un tigrillo que gruñía no muy lejos.
La tica Ligia Madrigal del equipo Coast To Coast probó cuan doloroso es el veneno de las avispas y hormigas del trópico húmedo panameño. Fue la única que tuvo que pasar este doloroso percanse. Otro de los equipos fue descalificado. La niebla los desorientó mientras navegaban por las aguas del Gatún.
Pero quienes quizás más sufrieron las inclemencias de la selva y el clima panameño fueron los miembros del equipo estadounidense Hydro Charge-COPA.
A ellos literalmente se los tragó la selva y estuvieron un buen par de horas perdidos, siendo rescatados por unidades del SPI, Cruz Roja y SINAPROC quienes les brindaron auxilio. El equipo llegó en ambulancia a la meta por las malas condiciones que presentaban.
Frío intenso, humedad hasta los huesos, rasguños, moretones y otros golpes. Esas son algunas de las huellas que dejó la selva en los participantes del Rainforest X-treme Challenge.
Pero sin dudas, lo que más quedó es todas las anécdotas y experiencias vividas para contarlas. Un gran recuerdo del reto bajo la lluvia de la selva tropical panameña.