La visita del Villarreal al Bernabéu este próximo domingo supone una prueba más para un Real Madrid que, poco a poco, tras un mes de enero de lesiones, malos resultados y juego sin brillo, parece ir reencontrándose.
De momento, su victoria contra el Elche lo sitúa con cuatro puntos de ventaja sobre el Barcelona, que tropezó inesperadamente en casa contra el Málaga y se quedó sin marcar a un mismo rival tanto en el partido de ida (0-0) como en el de vuelta (0-1) por primera vez desde hace ocho años.
Confiarse, sin embargo, sería una equivocación: por más queen los medios deportivos se informe de que Ancelotti ya está pensando en elclásicodel próximo 22 de marzo, el técnico madridista hará bien en preparar a fondo los tres partidos previos a esa cita si desea conservarla ventaja actual respecto a sus perseguidores.