Kevin Gameiro anotó dos goles tras desperdiciar un penal en el primer tiempo y el Sevilla relució su pegada al vapulear ayer 4-0 al Celta de Vigo en el duelo de ida de su semifinal en la Copa del Rey.
El amplio marcador dejó al Sevilla bien encarrilado para disputar la final. La otra eliminatoria también quedó virtualmente resuelta, puesto que el Barcelona aplastó 7-0 al Valencia el miércoles.
Gameiro malogró una pena máxima a los 28 minutos, cuando su remate fue atajado por el portero Rubén Blanco. Pero el atacante francés se redimió con sus goles a los 59 y 62 minutos, en ambas instancias en jugadas de contragolpes.
El también francés Adil Rami había puesto en ventaja al Sevilla con un cabezazo antes del descanso y el danés Michael Krohn-Dehli puso cifras definitivas.