Barcelona empezó a despedirse de la Liga y está a ocho puntos del Real Madrid, tras perder ayer ante Villarreal (1-2), en un partido en el que la tripleta Ronaldinho-Etoo-Henry fracasó con estrépito y sólo pudo soñar con la remontada en los minutos en los que Andrés Iniesta y Xavi Hernández, autor del gol, se echaron el equipo a sus espaldas.
Los azulgrana no estuvieron a buen nivel, nunca tuvieron opciones de llevarse el partido. Sin la profundidad del lesionado Messi, Rijkaard decidió darle otro aire a su dibujo táctico, pero tampoco estuvo lucido con su planteamiento.
Puso a Ronaldinho de media punta, por detrás de Samuel Etoo, mientras que Henry jugó por la izquierda. El desequilibrio era evidente por la derecha, pero los azulgrana tenían una buena circulación de balón.
El Barça tenía el control, pero se enredaba; los castellonenses lo confiaban todo a alguna genialidad de Matigol o alguna jugada del luchador Guille Franco.
Franco fue el factor desequilibrante en el primer tiempo. En el minuto 31 sacó provecho de las dudas de Milito y Thuram, se plantó ante Valdés, a quien no le quedó más remedio que derribarle. El penalti lo transformó Marcos Senna, el 0-1 no supuso la reacción inmediata de los locales.
El ataque del Barça era inexistente. La tripleta Henry-Etoo-Ronaldinho fracasó y sólo la clarividencia de Xavi e Iniesta ofrecía alguna solución al juego de los de Rijkaard.
En una acción combinada con Ronaldinho, Iniesta progresó hasta la línea de fondo y firmó el pase de la muerte, Xavi apareció para empatar el partido en el minuto 67.
Con el 1-1, en el primer remate a puerta de los locales, supuso que el Barça se apuntara a la heroica, pero fue todo un fuego de artificios.
En una jugada por la izquierda, a nueve minutos para el final, Cazorla puso en juego a Capdevila y el lateral zurdo regaló el gol a Jon Dahl Tomasson. El 1-2 dejó helados a los aficionados barcelonistas que entendieron que esta derrota era el principio del fin de las aspiraciones ligueras de su equipo.
A ocho puntos del Madrid, el Barça ya puede pensar en la Champions y la Copa, la liga cada vez parece más lejos y eso que hace dos semanas, los azulgrana tenían opciones.