Una bola extremadamente mal rematada en la red por el serbio Novak Djokovic, impulsó ayer a Rafael Nadal hacia la conquista de la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, que disputará ante el chileno Fernando González, que salió airoso en el duelo frente al estadounidense James Blake.
El balcánico, quien había ejecutado un estupendo ejercicio de reacción para equilibrar el desnivel obtenido por Nadal en el inicio del partido, se llenó de rabia para terminar con la resistencia del español, que había devuelto otros dos remates que reflejaron la numantina resistencia a la que estaba dispuesto a llegar el balear para amarrarse a lo alto del podio (4-6, 6-1 y 6-4).
El español se asegura un premio en sus primeros Juegos Olímpicos como participante individual. Nadal enfila abrir la historia para el tenis español y lograr la primera medalla de oro en unos Juegos.