Así que cuando llegó a su oficina y su vecino le llamó alarmado para que viera lo que estaba sucediendo con las Torres Gemelas, el Dr. Stephen E. Flyn sucumbió a una tristeza profunda, a una reflexión dolorosa que casi derivó en depresión.
La imagen de las dos Torres, símbolo del poderío económico estadounidense, desmoronándose sobre su propia base, el polvo y las imágenes de terror que transmitía la TV, le generaban un sentimiento de fracaso e impotencia, hasta que reaccionó.
Desde los 17 años había hecho parte del U.S. Coast Guard, de donde se retiró con el grado de Comandante y a partir 1998 se había convertido en un experto en temas de seguridad nacional, por lo que después del dramático 11/9 decidió dedicar sus años siguientes a la lucha para prevenir este tipo de atentados. Y en esa batalla encontró un buen aliado el Council on Foreign Relations, uno de esos tanques pensantes que funciona con fondos provenientes de la empresa privada, y con el que trabaja hace seis años en el sector de Seguridad Nacional.
Para él los conflictos bélicos han variado de forma, por lo mismo exigen repuestas diferentes. No se trata de la guerra convencional históricamente conocida, donde dos estados medían fuerza con las tres armas, hasta que la infantería entraba y dominaba el territorio del contrario. No. La guerra tiene hoy otra forma, a partir de ese instrumento llamado terrorismo, impuesto por organismos como Alqaeda y que destinan sus ataques contra el sistema, buscando sus partes decisivas y vulnerables.
Recientemente ha publicado un libro titulado "America the vulnerable", donde explica estos conceptos y en el que advierte sobre estos riesgos y recomienda medidas para prevenirlos.
Con esos propósitos esta semana ha estado en Panamá, después de haber visitado Hong Kong y Singapur. En noviembre visitará el puerto de Rótterdam. Objetivo, observar la forma cómo funcionan sus medidas de seguridad, formular recomendaciones y ante todo ayudar a prevenir una tragedia.
Flynn estima que no es una cuestión exclusiva de Estados Unidos la batalla actual contra el terrorismo, por cuanto que los que se dedican a esa repugnante actividad no han hecho de ese país su blanco exclusivo, sino al sistema, y buscan atacar sus puntos vulnerables, cuyas consecuencias, en un mundo globalizado, puede afectar a todas las naciones.
Es como los nudos básicos en los que se amarra el tejido de una araña, según se despreden de la explicación de Flynn. Allí pueden haber hilos de los que no dependa el tejido completo, pero existen otros puntos, que si son tocados pueden dar al traste con el entramado.
"El Canal de Panamá es uno de esos puntos", señaló a un reducido grupo de periodistas con los que conversó esta semana y entre los que se encontraba quien suscribe este artículo, tras considerar el papel de este importante paso interoceánico en el movimiento mundial de carga marítima.
Flynn explicó que los organismos terroristas como Alqaeda, no buscan conquistar territorios, sino revertir la historia a una concepción atrasada.
Su guerra no es contra un estado, no es convencional -dijo- sino contra el sistema, partiendo de su configuración global.
En el sistema de transporte por ejemplo, se han logrado avances que han permitido el funcionamiento de un sistema globalizado, pero en el cual existen partes claves que lo sustentan, y como el poder militar tiene su fuerza en el aspecto económico, el terrorismo busca atacar esas vulnerabilidades para crear un caos, expresó el experto.
Así por ejemplo el terrorismo no requiere necesariamente explotar una bomba en el territorio de Estados Unidos, con que afecten una de esas vulnerabilidades les basta para crear un caos económico. Todos estamos en el mismo barco, señaló.
Es en ese contexto donde aparece Panamá, especialmente por poseer un canal por donde pasa al año más del 4 por ciento del total de la carga que se mueve en los mares. Es un punto importante en el sistema de transporte mundial, manifestó Flynn.
"Habrían dos escenarios posibles: 1- Que estalle una bomba sucia o la llamada "bomba de los pobres" por la poca incidencia tecnológica en su fabricación. No es tan complicado hacerla porque combina elementos radioactivos con explosivos convencionales, pero deja tal grado de radioactividad que será difícil de limpiar después, y allí está el verdadero daño. Tal situación crearía un caos económico para derrotar el sistema. Se afectarían todos los países que hacen parte de ese sistema.
Un segundo escenario sería el paso de un contendor por el Canal de Panamá que explota en Estados Unidos, y cuando se investiga se descubre que dicho contendor pasó por el Canal de Panamá.
El atentado podría articularse de manera encubierta en otro tipo de delito como el tráfico de drogas, y afectar productos de manufacturas, almacenados o en ruta hacia un lugar determinado, provocando una catástrofe en el flujo del transporte global, explicó Flynn.
Dijo estar satisfecho con esos encuentros y señaló como propósito hablar con el Gobierno y con la empresa privada. Pero, ¿hay recomendaciones para Panamá?
Flynn añadió que en esos encuentros hizo énfasis en la necesidad de profundizar la cooperación de ambos países en materia de seguridad, y que sus interlocutores y él estuvieron de acuerdo en que la amenaza es común. Lo más importante es la colaboración, apuntó. Una explosión en el Canal puede ser un evento local pero sus consecuencias no, sus consecuencias son globales.
El experto estadounidenses reveló que se trata de cómo conseguir y analizar a información, mejorar los sistemas para adquirirla y hacer de ella una información de inteligencia. De dónde saldrían los fondos para un proyecto como ese. Es una preocupación que seguramente resolverían las dos naciones.
Sus recomendaciones van dirigidas a tres áreas específicas: 1. Los registros de naves, 2 - Los registros de marineros y 3 los registros de tráficos por el Canal.
Stephen E. Flyn estima recomendable una mejor coordinación entre elementos policiales y de seguridad del Canal, mejorando la capacidad para hacer su trabajo con una colaboración entre los organismos oficiales de seguridad y las agencias que ofrecen servicio privado.
Sabemos -aseveró- que el adversario quiere causar un caos económico, que no tiene que soltar una bomba en territorio norteamericano, puede tratar de ubicarse en cualquier lugar del sistema global y afectar a Estados Unidos. Pueden haber dos escenarios y la sociedad panameña tiene que estar alerta o consciente de que Panamá es un posible objetivo y puede haber un ataque aquí y causar un desorden tremendo, pero a la vez puede haber un ataque en un Puerto de EEUU, y como el canal de Panamá es una vía internacional indirectamente puede ser afectado, concluyo.
El terrorismo es contra el sistema
Semblanzas: Esas preocupaciones y la certeza de que la guerra terrorista no es solamente contra Estados Unidos es lo que lo ha llevado a varios países, en especial a Panamá. Esta semana en el Istmo, cuando ofreció estas declaraciones, ya se había reunido con las autoridades panameñas del Servicio Marítimo Nacional y la Autoridad Marítima de Panamá, y visitado el Canal de Panamá, donde observó el sistema de seguridad.¿Cómo fueron esas entrevistas y que evaluación sacó?