Si no es “Matador” Tejada, ¿no es nadie?
La Roja clasificó a las semifinales de la Copa Oro, y estoy feliz. Ayer, los dirigidos por Julio Dely firmaron un partido “regular” ante un equipo de El Salvador, que vendió cara su derrota.
Tuvimos suerte, y mucha, pero ellos también la tuvieron. Blas Pérez, errático en la definición. Siempre perdona a los salvadoreños; y, luego, “Matagatos” Rentería, que se comió una clara ocasión de gol. Al final, tuvo que aparecer “Matador” para salvar a la patria.
¿Vieron por qué aconsejé a Dely que Tejada es de esos jugadores que deben “morir” en la cancha?
Pero, para mí, la figura del partido fue Jaime Penedo, mientras que el villano fue el costarricense Walter Quesada, quien demostró ser un árbitro de poca categoría.
Estuvo errático en todo momento. Y se inventó un penal inexistente a favor de El Salvador. Qué mediocre este señor Quesada.
El partido sirvió también para bajarnos los humos ya que, tras la victoria ante Estados Unidos, y acabar primero en nuestro grupo, había quienes nos daban en semifinales sin siquiera haber jugado. Ahora viene EE.UU. por el desquite.