¿Qué pasó Camilo?
Para Camilo Amado, jefe del Comité Olímpico de Panamá (COP), la participación panameña en los Centroamericanos y del Caribe no fue un fracaso. Creo que ni él se lo cree. Para mí, además de fracaso, lo que sucedió en Veracruz fue una vergüenza, un homenaje al despilfarro que tuvo a Pandeportes como alcahuete. Hubo peleas entre nuestros mismos atletas, denuncia de supuestos malos tratos y, lo más patético, deportistas que, en lo deportivo, fueron humillados.

Paren el turismo
Siguiendo con el señor Amado, en lo que concierne a lo netamente deportivo, él no debe sentirse culpable. La culpa de los pobres resultados es de las federaciones, las cuales, salvo pocas excepciones, están llenas de buenos para nada. Si yo fuera el señor Amado, le pondría freno a la inscripción de atletas que se sabe no tienen el nivel para competir en determinados eventos del ciclo olímpico. Y Roberto Arango, director de Pandeportes, debe parar de financiar ridículos.

Mal, Carlos Castillo
Siempre dije que el jefe de la Federación Panameña de Natación, Carlos Castillo, llevaría a este deporte hacia el despeñadero. Pero más que Castillo, los culpables de la desgracia de esta disciplina, hoy cuestionada internacionalmente, son los padres de familia que presiden los clubes y ligas provinciales. Con dirigentes como Castillo, lógicamente tendremos resultados malos. Bueno, si ellos creen que dirigentes como Castillo es lo que sus hijos merecen, ¡allá ellos!