El alemán Michael Schumacher (Mercedes), el hombre récord de la Fórmula Uno, con siete títulos mundiales, vislumbró ayer una vuelta por sus fueros, al marcar el mejor tiempo en la jornada de entrenamientos libres para el Gran Premio de China, la tercera prueba del Mundial de Fórmula Uno.
Schumacher, que aparte de todos los títulos, detenta multitud de plusmarcas, entre ellas la de victorias (91) y la de poles (68), aún no ha logrado mejorar su estratosférica hoja de servicios desde su regreso, hace dos años, a la categoría reina, que había abandonado después de que el español Fernando Alonso pusiera fin a su reinado deportivo, al ganar los campeonatos de 2005 y 2006.
“El Kaiser”, que retornó a la Fórmula Uno en 2010, dejó entrever en el circuito de Shanghái que podría no tardar en modificar sus estadísticas, porque su Mercedes F1 W03 voló en la pista china, en la que relegó al segundo puesto de los ensayos libres al inglés Lewis Hamilton (McLaren), que no arrancará por tercera vez seguida este año desde la pole porque, al haber sustituido la caja de cambios de su monoplaza, perderá cinco puestos en parrilla.
Schumacher, que ganó sus dos primeros títulos en Benetton (1994-95), firmó la serie más brillante de la historia al encadenar otros cinco con Ferrari, entre 2000 y 2004. Junto a su amigo, el británico Ross Brawn, el estelar jefe de equipo de la F1, que también hizo campeón en 2009 -en la escudería que llevaba su propio apellido- al otro inglés de McLaren, Jenson Button.
Sus caminos se unieron de nuevo en Mercedes, que, tras dos años sin despuntar, parece estar cada vez más cerca del éxito. Más aún después de que la Federación Internacional del Automóvil (FIA) tumbase ayer una nueva reclamación -esta vez de Lotus- contra su sistema de activación del alerón trasero móvil (DRS).
Los jueces dan por válido el nuevo monoplaza de la escudería alemana y Schumacher, que ya había sido el mejor en la segunda sesión en Melbourne -jornada en la que, sin embargo, el mejor del cómputo global fue Button-, dominó de nuevo una tabla de cronometraje, en espera de alcanzar otra vez las metas.
El abuelo fue el más rápido en China, donde en 2006 logró su última victoria. Tercero en la primera sesión, por detrás de su compatriota y compañero Nico Rosberg y de Hamilton -que había sido primero-, Schumacher, de 43 años, marcó el mejor registro de la jornada en la segunda.
En la misma rodó a 204.4 kilómetros por hora en su mejor vuelta, en la que cubrió los 5 mil 451 metros del circuito en un minuto 35 segundos y 973 milésimas, 172 menos que el citado Hamilton, el único que ha repetido victoria en China, donde ganó el año pasado y en 2008, durante su temporada triunfal.
Y por delante de los dos jóvenes pilotos de Red Bull -el doble campeón mundial, el alemán Sebastian Vettel, y el australiano Mark Webber-, una escudería que ya no domina con los modos tiránicos de las últimas dos temporadas, pero a la que nadie debería descartar de antemano.
Ferrari aspira a mantener "a la defensiva" el liderato de su buque insignia, el español Fernando Alonso, que encontró oro en el doble arranque de Australia y Malasia, con un quinto puesto y una victoria que le sitúan al frente del campeonato, en espera de un coche que le permita ser competitivo sin tener que basarse exclusivamente en su propio talento y en circunstancias anormales.
El bicampeón mundial asturiano fue décimo en una jornada en la que, por la lluvia, se rodó menos en la primera sesión -con neumáticos medios e intermedios- que en la segunda, en la que ya se pudieron hacer más probaturas, también con compuestos blandos. A quince grados: nada que ver con los dos primeros Grandes Premios.
El piloto español Fernando Alonso, que mañana podría beneficiarse de hipotéticas inclemencias meteorológicas si mantiene el tiempo en la calificación de hoy, sábado, dio 14 vueltas en la primera sesión y 32 más en la segunda. Exactamente las mismas que el “Kaiser”.