Los votantes de dos estados mexicanos acudieron ayer a las urnas para elegir a sus autoridades locales, y de acuerdo con sondeos recientes, el partido gobernante podría enfrentar problemas para retener uno de los dos cargos de gobernador que están en juego.
Cuando faltan 17 meses para cruciales elecciones presidenciales, los comicios de ayer son una oportunidad más para evaluar las posibilidades que tiene el Partido Revolucionario Institucional (PRI) de conservar la Presidencia del país como lo ha hecho desde 1929.
La oposición de derecha e izquierda ha repetido sus temores de que el PRI recurra a tácticas fraudulentas como acarrear votantes en zonas alejadas, "embarazar" urnas con votos falsificados o realizar "fraude cibernético" en el equipo de cómputo que centraliza la contabilización de votos.
De acuerdo con las encuestas, el PRI, que gobierna el país desde hace siete décadas, aparentemente ganará con holgura la gobernación del central estado de Hidalgo, cuya capital es Pachuca, pero enfrentaría una competencia cerrada tratando de retener el cargo en el sudoriental y turístico estado de Quintana Roo.
Los dos estados son actualmente gobernados por el PRI, el partido con mayor permanencia continua en el poder en todo el mundo.
Las urnas estaban programadas para ser abiertas a las 8:00 horas locales (1400 GMT), pero problemas menores de última hora, como falta de organización y el retraso de los ciudadanos designados como funcionarios de casillas de votación, evitaron que la mayoría abriera a tiempo.
En Hidalgo, el cuarto estado más pobre de México, representantes de los cinco partidos que contienden en los comicios y los medios de comunicación exhortaban el domingo a la ciudadanía a acudir a las urnas y derrotar a la abstención, que en los últimos comicios superó el 50 por ciento.
El candidato del PRI para gobernador, Manuel Angel Núñez Soto, dijo al acudir a votar que esperaba obtener más de la mitad de los votos, como auguran las encuestas.
"Estamos seguros que vamos a superar la meta del 50 por ciento de la votación", dijo Núñez Soto al acudir a votar en una mañana fría y nubosa.
Por otro lado, en el estado de Quintana Roo, donde se ubican las paradisiacas playas de Cancún, la imagen del PRI se vio empañada tras revelarse una investigación de autoridades federales sobre los supuestos nexos con el narcotráfico y el lavado de dinero del actual gobernador, Mario Villanueva.
"Eso de los narcos nos está ayudando mucho", admitió un miembro del equipo de campaña del candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD) a gobernador, Gastón Alegre López, quien pidió no ser identificado.
Villanueva logró el jueves un amparo judicial para ser informado en detalle sobre las investigaciones que desarrolla en su contra la Procuraduría General de la República (PGR).
En una entrevista con Reuters, el gobernador negó las acusaciones y conminó a las autoridades que investigan el caso a presentar pruebas concretas en su contra, aunque admitió que las versiones han tenido impacto entre los electores.
"Yo creo que me han hecho mucho daño. quien no lo conoce a uno lo cree, y eso necesariamente dejó un imagen muy difícil de mí", afirmó Villanueva a Reuters.
Aunque en Quintana Roo el PRI nunca ha perdido un cargo de gobernador en los 25 años de existencia dese estado, en esta ocasión se encontraba casi en igualdad de condiciones con dos partidos de oposición: el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), y el derechista Partido Acción Nacional (PAN), de acuerdo con un sondeo del Centro de Estudios de Opinión (CEO).
Una situación totalmente distinta aguardará al PRI en Hidalgo, donde según el último sondeo del CEO, organismo que depende de la Universidad de Guadalajara, el PRI gozaba de una cómoda ventaja.
Según el CEO, el candidato del PRI para gobernador, Manuel Angel Núñez, tiene una preferencia de 46,3 por ciento del electorado gracias a su imagen personal en Hidalgo, independientemente de que pertenezca al partido gobernante.
Le siguen el candidato del PAN, el cantante y diputado federal Francisco Xavier Berganza, de 31 años, con 27,9 por ciento; y el candidato del PRD y el Partido del Trabajo (PT), el columnista Miguel Angel Granados Chapa, con un lejano 11,5 por ciento.
Berganza ha dicho que aunque no tiene experiencia en la administración pública, dedicará en el ejercicio de gobierno el mismo empeño que una persona pone al escribir la letra de una canción.
Paralelamente a los comicios para gobernador, 1,26 millones de residentes en Hidalgo están habilitados para elegir 27 diputados locales y 84 alcaldes, donde también podrían registrarse victorias sonoras para el partido oficialista.
La encuesta del CEO ratificó la opinión de que Hidalgo es un importante bastión tradicional del PRI: 50,7 por ciento de los encuestados expresó su simpatía por el partido gobernante, seguido por el PAN con 19,2 por ciento y el PRD y PT con 12,5 por ciento, de forma conjunta.
En Quintana Roo están habilitados para sufragar unos 400.000 ciudadanos, quienes además de gobernador elegirán 25 diputados estatales y 8 alcaldes. Buscan el cargo de gobernador Joaquín Ernesto Hendricks, del PRI; Alegre López, del PRD y Francisco López Mena, del PAN.
Antes de estos dos comicios se celebraron este año en México elecciones para gobernador en dos estados controlados por el PRI: el sureño y conflictivo estado de Guerrero, donde el PRI retuvo el poder, y el norteño estado de Baja California Sur, donde el partido oficialista perdió a manos de izquierdista PRD.
Con esos comicios, 10 de las 32 entidades federativas del país, incluida la capital, están en manos de la oposición, un fenómeno relativamente nuevo para México, que hasta 1988 tenía exclusivamente gobiernos estatales en manos del PRI.