Tres autobuses fueron incendiados ayer por guerrilleros del ELN en la carretera que comunica Medellín con la costa norte de Colombia, informaron las autoridades policiales de esta ciudad del noroeste del país.
Los vehículos fueron detenidos a unos quince kilómetros al norte de Medellín, entre las poblaciones de Copacabana y Girardota, por un grupo de la misma facción de la guerrilla que la pasada semana mantuvo bloqueada la vía que conduce a Bogotá.
Portavoces de la Policía de Antioquia, departamento cuya capital es Medellín, explicaron que los insurgentes obligaron a los conductores y pasajeros a descender de los autobuses, a los que luego les prendieron fuego.
Los guerrilleros se internaron después en las montañas de la región, agregaron las fuentes, que atribuyeron esta acción de sabotaje al frente "Carlos Alirio Buitrago" del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Esta facción es la misma que mantuvo interrumpido durante ocho días el tráfico automotor por la principal carretera del país, la que comunica a la capital colombiana con Medellín.
Más de un millar de viajeros y quinientos autobuses, automóviles y camiones quedaron detenidos por los falsos retenes que el ELN estableció en dicha vía, cuyo control fue recuperado por tropas de la brigada del Ejército con sede en aquella ciudad.
Los rebeldes también han establecido desde el sábado dos falsos retenes en la carretera que comunica Medellín con diversas poblaciones del sureste de la región y el centro oeste del país.
En el segundo bloqueo, los guerrilleros desinflaron los neumáticos de una veintena de vehículos y dejaron inmovilizadas a unas 130 personas, según las autoridades militares.
Con estas acciones el ELN trata de presionar al Gobierno para que establezca un área neutral que le permita poner en marcha una agenda de paz convenida con las asociaciones civiles y que está suspendida desde hace un año.