La segunda fuerza rebelde de Colombia liberó ayer a ocho ocupantes de un avión secuestrado en 1999, en un gesto que podría abrir el camino a una negociación de paz con el gobierno, informaron las autoridades.
Imágenes de televisión mostraron a rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), entregando a una comisión humanitaria a cinco miembros de la tripulación y tres pasajeros en una zona selvática del departamento de Bolívar, en el norte de Colombia.
No fue posible establecer si se pagó rescate por la liberación del grupo de rehenes. En poder de los guerrilleros del ELN continúan seis de los 41 ocupantes del avión, incluido un legislador y el gerente de una empresa estatal de gas, por quienes al parecer cobrarán rescate, según el ejército.
El secuestro de los ocupantes del avión y la posterior retención de 160 feligreses en un templo de la ciudad de Cali bloqueó en 1999 las posibilidades de que el gobierno y ese grupo guerrillero iniciaran un proceso de paz similar al lanzado con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
El ELN, secuestró el 12 de abril de 1999 un avión comercial con 41 ocupantes que realizaba un vuelo entre las ciudades de Bucaramanga y Bogotá. Los rehenes fueron en su mayoría liberados en varios grupos.
Los rehenes fueron liberados en la misma zona de montañas, sabanas, selvas y ciénagas donde fue obligada a aterrizar la nave.
"Estaba muerto en vida, pero he vuelto a nacer ...Todos estamos bien gracias a Dios", dijo entre lágrimas Manuel Fernando Torres en declaraciones al canal Caracol de televisión en el momento de la liberación.
La liberación de los rehenes se produjo un día después de que la policía secreta capturó en el suroccidental departamento del Cauca a Antonio Parra, alias "Julián", jefe guerrillero del ELN que a finales de mayo de 1999 dirigió el secuestro de 160 feligreses de un templo católico de Cali, la segunda ciudad más poblada de Colombia.
También se produjo dos días después de que los temidos escuadrones paramilitares de ultraderecha que combaten a los rebeldes con sangrientos métodos, anunciaron que replegarían sus tropas en esa zona para facilitar la liberación.