Nicaragua declaró ayer el estado de emergencia luego de dos semanas de torrenciales lluvias en América Central, que agravan la miseria de las zonas que se recuperaban del castigo sufrido el año pasado por el huracán Mitch.
Mientras la cifra de muertos se elevaba a 11, el Comité Nacional de Emergencias de Nicaragua decretó la alerta roja, que implica la movilización de las brigadas de rescate, abre nuevos refugios y autoriza a distribuir alimentos.
El comité informó que unas 4.000 personas están siendo evacuadas de sus hogares en diferentes partes del país, mientras ocurre otro tanto con los habitantes de 20 barrios pobres de la capital, ante la elevación del nivel del Lago de Managua.
En Honduras, donde el estado de emergencia está en vigor desde la semana pasada, debido a las lluvias iniciadas a mediados de septiembre, la cifra de muertos se elevó el domingo a 28 mientras que las personas sin hogar llegan a 12.000.
Juan Guevara, alcalde de la ciudad de Choluteca, a 110 kilómetros al sur de Tegucigalpa, dijo que las inundaciones afectaron un puente provisional tipo bailey en la carretera panamericana, una de las principales para el comercio regional.
"Uno de los extremos del puente se encuentra socavado y ahora habrá que ampliarlo en unos 20 metros y ese trabajo nos llevará al menos siete días", advirtió Guevara.
El puente fue instalado de manera temporal, después de que la estructura anterior fuera destrozada por el huracán Mitch, que en octubre y noviembre de 1998 mató a 10.000 personas en América Central, principalmente en Honduras y Nicaragua.
El presidente de Honduras, Carlos Flores, exhortó el viernes a la comunidad internacional a enviar ayuda, asegurando que los
daños causados por el actual temporal "son igualmente destructores y patéticos" que los provocados por Mitch.
Mientras tanto, el presidente de El Salvador, Francisco Flores, pidió ayer a miles de evacuados de zonas en riesgo que no regresen a sus viviendas anegadas por las lluvias torrenciales.
"Todavía persiste el peligro de más lluvias, les ruego que tengan paciencia y que esperen a que levantemos el estado de alerta", dijo Flores en un mensaje por radio.
El Salvador se mantiene en máxima alerta por las lluvias, que han cobrado 10 víctimas y que obligaron a evacuar a más de 6.000
personas de zonas bajas y desembocaduras de los ríos más caudalosos del país.
En México y mientras varios ríos comienzan a desbordarse, la prensa local destacó que en el estado sureño de Tabasco y en el de
Veracruz, sobre la costa del Golfo de México, han comenzado los preparativos para las evacuaciones.
Los diarios dieron cuenta de tres muertes en Veracruz, donde algunas comunidades se encuentran cubiertas por más de un metro
de agua.
Una portavoz del estado de Tabasco, Martha Martínez, dijo a la agencia estatal Notimex que "la prioridad es salvar vidas, por lo que exhortamos a la población a que se mantenga alerta y atenta a los llamados que haga el Sistema de Protección Civil".
La funcionaria agregó que los ríos del estado registan los niveles de agua más elevados de los últimos 40 años.