El gobierno decretó en la noche del martes el estado de emergencia en la costa atlántica afectada por torrenciales lluvias, que han dejado temporalmente sin hogar a unas 15.000 personas en los últimos cinco días. Las intensas lluvias son causadas por un disturbio tropical situado en la costa norte, que ha generado un promedio de 70 milímetros de agua diarios a nivel nacional, según el Servicio Metereológico.
El ejército, la policía, los bomberos y la Cruz Roja evacuaron en las últimas 24 horas a unas 10.000 personas de diferentes localidades de las riberas del río Chamelecón.
Los damnificados están alojados en escuelas públicas y templos. Gran cantidad de ellos, asimismo, han levantado refugios temporales con plásticos, cartones y madera a lo largo de la carretera entre las ciudades de San Pedro Sula y La Lima.
El aeropuerto internacional La Mesa de San Pedro Sula está cerrado debido a que el Chamelecón inundó su pista de 3.500 metros, lo que desde ayer impide los vuelos.
San Pedro Sula es considerado el polo de desarrollo del país. El caudaloso Chamelecón se desbordó el miércoles en la madrugada y sus aguas se extendieron en la zona baja del Atlántico. El río riega parte del valle de Sula.
En La Lima están las oficinas principales en Honduras de la compañía bananera norteamericana Chiquita Brands, que no han sido dañadas. Los afluentes del Chamelecón, los ríos Chiquito y Tegucigalpita, también se han salido de sus cauces y anegado varias carreteras del litoral atlántico. El Comité Permanente de Contingencias (COPECO) dijo en un comunicado que "el estado de alerta, a consecuencia de las lluvias, está vigente desde la noche del martes en todo el litoral atlántico hondureño... y continuará hasta que mejoren las condiciones del clima".
La comisionada regional de COPECO, coronela Rosario Cruz, dijo a la