Ella se reía, pero sus manos estaban heladas; síntomas del nerviosismo. Su hijo de 11 años se apartaba de su lado por unos días. Pero aún así, Mariela Palacios sabía que Manuel Salazar iba a estar bien y viajaba para algo importante: defender los colores de su país.
El joven es uno de los 14 integrantes del equipo infantil de Panamá, que participa desde hoy en el Torneo Latinoamericano de Béisbol, que tiene como sede Maracaibo, Venezuela.
La tropa panameña tiene la responsabilidad de defender la corona lograda en el 2004.
"Sé que ellos van a estar bien. Además, van a ir varios padres de familia", comentó Mariela.
Por su lado, Ana María Rodríguez de Duncan, madre de Roberto Duncan, dijo que ella no lloraba por separarse de su hijo. "Yo confío en él y sé que estará bien. El es bastante independiente".
Ambas madres coincidieron en que no hacían el viaje porque estaban ahorrando para ir a Williamsport, Estados Unidos, para el Mundial. Había mucho optimismo por los familiares de los jugadores.
Por otro lado, el lanzador Sergio Rivera dijo que está listo para ver acción en la justa conociendo que es el abridor del primer partido.
"Estamos bien preparados para alzarnos con la victoria", destacó Rivera, quien es el jugador de mayor experiencia del equipo.
"Lo principal es estar unidos y hablar en el cuadro. Le digo a mis compañeros que mientras más animados están, la presión del juego se va rápido", agregó.
Rivera también representa la figura de poder de la novena a la ofensiva.