Suiza y Honduras dijeron ayer adiós al Mundial de Sudáfrica con un empate sin goles en un partido en el que ambas selecciones fabricaron oportunidades de anotar, pero no las pudieron concretar.
En la definición del Grupo H, los suizos sumaron cuatro puntos y los hondureños sólo uno, con Chile y España en octavos.
Honduras al menos mostró una mejor cara que en sus dos derrotas ante Chile y España, y su seleccionador, Reinaldo Rueda, tomó nota del aviso de su colega en el banquillo suizo, el alemán Ottmar Hitzfeld, de que buscaría aprovechar los "agujeros" de la defensa hondureña, y se los tapó.
Honduras mostró que quería salvar la cara en el torneo.