Nadie es invencible. Bien lo sabe el Villarreal, que ayer sacó su fuerza destructora, convirtió el submarino en un acorazado y bombardeó un empate en territorio que parecía infranqueable: el Camp Nou del Barcelona.
Los “Amarillos” sacaron premio al esfuerzo, a la lucha del pequeño, a convertirse en David ante el Gran Goliat, metáfora eterna. El 1-1 deja un sabor amargo en el Club Catalán, que antes del partido hizo una gran fiesta con las seis copas del 2009, inclusive el Villarreal les hizo pasillo de respeto, pero no de rendición. Una cosa es la uva y otra el buen vino.
Lo complicado para el Barcelona es que este empate deja al Real Madrid con posibilidades de tomar lo más alto de la tabla, eso si primero debe ganar hoy su visita al Osasuna.
El partido
La ausencia de Messi ha sido resentida. Como el gladiador en la arena, el resto de los jugadores buscaron por el rectángulo y no vieron a la “Pulga Biónica”. Pero a pesar de ella, el Barcelona tenía equipo para vencer al Villarreal que esta temporada apenas ocupaba la novena casilla.
Arrancaron bien, con ese goleador de las islas, Pedro anotando y todo parecía igual a como termino el 2009, con el Barcelona arriba en su casa 1-0 al minuto siete y con un equipazo en el terreno: Zlatan, Henry, Xavi, Iniesta, Puyol y compañía…
Pero el Villarreal no se hizo el regalado. No adelantó el Día de Reyes, muy celebrado en España, y con insistencia y buena pinta, pudo inclusive sacar los tres puntos. Correspondió a Fuster dar el torpedo definitivo para igualarlo todo al minuto 50.
De allí en delante de todo un poco. Hasta Ibra recibió una cartulina amarilla, lo que lo hace perderse su próximo partido de liga ante el Tenerife. Este es el primer partido esta temporada en la que los catalanes no sacan los tres puntos en su casa. Justo el día de su fiesta.
Pero el 2010 es largo, en el camino el Barcelona tropezará nada más y nada menos que con el Sevilla de Copa del Rey y todo apunta a que el equipo de Guardiola tuvo un tropezón, pero no ha caído, para que eso pase la tierra que debe preparar, cuando los gigantes caen, tiembla hasta en el mar. Afortunadamente existe Messi… el Balón de Oro…