El ex secretario de la Presidencia del primer Gobierno de Fernando Henrique Cardoso, Eduardo Jorge Caldas, debió responder ayer ante una subcomisión del Senado por acusaciones de tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito.
Caldas está acusado de participar en la trama montada por el juez prófugo Nicolau Santos Neto, para desviar 94 millones de dólares de los fondos públicos destinados a la construcción de la sede del Tribunal Regional de Trabajo de Sao Paulo, que quedó inacabado.
La permanencia de Caldas en su puesto (1995-1998) coincidió con 28 envíos de dinero al Incal, organismo responsable de la construcción del edificio paulista.
Según la prensa local, el ex secretario de la Presidencia efectuaba los días de dichos pagos llamadas al juez que supervisaba las obras, cuyas cuentas en Suiza están siendo investigadas por la justicia de aquel país.