No quiero aclarar el misterio del suspiro. Algunos dicen que es falta de oxígeno, aburrimiento, indecisión. Para mí, es el desahogo de una bella emoción que se infla adentro y tengo que dejarla salir.
Recordar un viejo amor y leer buena poesía me hacen suspirar.
¿Qué es buena poesía? Tampoco voy a dar una lección de cómo detectar la buena poesía. Como todo arte, la poesía la goza cada quien a su manera.
Yo la siento en diversas partes del cuerpo. No siempre el cerebro. El cuartel general de mis gustos es el duodeno. Allí siento las vibraciones, los ecos y los calambres de lo que me gusta. ¿Muy somático? Sí. En el caso de la poesía para mí es buena si me hace suspirar. Aquí pongo en blanco y negro mis marrumancias de lector-cazador para que vean cómo me seduce un poema.
Comienzo declarando: no soy gran lector de poesía, pero cuando reviso las que aparecen como pequeñas joyas perdidas en páginas inesperadas, dejo vagar la mirada entre los versos y si hay una idea, una metáfora, un giro que me impacte, voy al principio del poema.
Repasando una pequeña antología de Miguel Hernández, mis ojos tropiezan con: "Besarte fue besar un avispero..." ¿Cómo diablos no leer todo el soneto? O Las palabras, de Octavio Paz: "... cápalas, / písalas, gallo galante, / tuérceles el gaznate, cocinero". Del poeta hindú Basavanna: "fútil como un espectro, / hago guardia junto al oro invisible". Piedad Bonnet habla de su padre: "...cuando pudo / compró a cuotas la pequeña muerte". Y César Young Nuñez: "... murió con un par de alas extras / para subir más rápido al cielo". Tuve suerte que al abrir el desmesurado poema La muerte del Gran Burundún Burundá, de Jorge Zalamea, encontré: "Tras esta vanguardia de pedagógico escarnio, tras los ancianos de la tribu -antaño próceres, hogaño locos de mesa y trono-, desfilaba el Partido: el auténtico, el sin nexos con el pasado, el impoluto, el todo él purificado". Y ¡ñácata! lo leí todo.
Súbito, El Gran Burundún se había convertido en mi poema favorito aunque al final escapase de mí en la médula de un suspiro.