Finlandia, capitaneada por el veterano Jari Litmanen, parecía estar ante su ocasión de oro para derrotar a una Italia a la que no le gana desde 1912, en partido de los Juegos Olímpicos de Estocolmo.
Pero la Italia "experimental" de Lippi evidenció más ganas e, incluso, calidad que una Finlandia de Muurinen con pocas cosas gratas.
La "chispa" del rápido y móvil Miccoli, fue de lo poco interesante del encuentro.
Sin embargo, España a pesar de ese agobio, jugó al fútbol con inteligencia, con Xavi, fantástico en la creación. Raúl tuvo un penalti para aumentar la cuenta.
El provocó la pena máxima, fue derribado por Robinson, pero luego el meta inglés le adivinó el lanzamiento.
Inglaterra defraudó en este juego. De Beckham y Owen no hubo noticias ya que no se hicieron sentir en la cancha.
El partido se jugó en el Santiago Bernabéu de Madrid ante unos 65 mil espectadores.
3,000 de los aficionados presentes en el estadio eran ingleses.
El partido conmemoró el 25 aniversario de la AFE, el sindicato español de futbolista.