La primera encuesta a escala nacional sobre la intención de voto, dada a conocer ayer, refuerza la ventaja de quienes desean aprobar el proyecto de nueva Carta Magna en el referéndum del 15 de diciembre.
Los resultados, divulgados por el canal "Venevisión" de la televisión venezolana, indican que un 68,3 por ciento de los que manifestaron intención de acudir a las urnas lo harán por el "sí", frente a un 31,7 por ciento inclinado al "no".
El pasado martes se publicó otro sondeo, circunscrito únicamente a la región metropolitana de Caracas, en el que un 56 por ciento de los consultados se expresó por el "si" y un 44 por ciento por el "no".
La ventaja del "sí" se produce a pesar de que el "no" cuenta con el abierto apoyo de los medios de comunicación que se ofrecen como plataforma privilegiada a quienes defienden esa opción.
Una revisión del espacio dedicado por los medios impresos, o del tiempo en el caso de los medios audiovisuales, revela que el "no" es favorecido en una proporción de 8 a 2 e, incluso, de 9 a 1.
Otra cifra que en el sondeo desborda a la registrada en el publicado el martes es la del porcentaje de personas que apoyarían una continuidad en el cargo del presidente Hugo Chávez.
Mientras en el sondeo de hace dos días un 50,7 por ciento de los caraqueños se mostraban dispuestos a volver a elegir a Chávez, en el de hoy el 72,8 por ciento de los venezolanos dijo estar dispuesto a votar de nuevo por Chávez como presidente.
Por otra parte, la polarización del voto entre pobres y ricos quedó ratificada en las cifras divulgadas por "Venevisión" al registrar que un 70 por ciento de los pobres y muy pobres del país respaldan el "si" al proyecto de texto constitucional.
En el trabajo del pasado 30 de noviembre, el 78 por ciento de los ricos y el 60 por ciento de la clase media se pronunció por el "no" al documento elaborado por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), en la que los partidarios del presidente Hugo Chávez tuvieron aplastante mayoría.
El superioridad del "sí" sobre el "no" en los sondeos es consecuencia directa de la desigual distribución de la población entre quienes forman las capas dominantes de la sociedad y los que engrosan la base de la pirámide social.
Los pobres, 38,7 por ciento, y los marginales, 40,3 por ciento, representan el 79 por ciento del censo, mientras que los ricos, 3 por ciento, y lo que queda de la clase media, 18 por ciento, apenas suman el 21 por ciento.
La marcada separación entre los de arriba y los de abajo, que ya se dio en las elecciones presidenciales de diciembre de 1998, ha llevado a los analistas políticos a advertir que el referéndum del 15 de diciembre se va a convertir en un plebiscito de apoyo o rechazo a Chávez.
El hecho de que la gran mayoría de los que vayan a las urnas, sea para votar "sí" o para votar "no", lo hará sin haber leído el texto constitucional sometido a consulta, corrobora que el objetivo del proceso ha dejado de ser la Carta Magna para personalizarse en Chávez.
El diario "El Nacional" indica hoy que una encuesta encargada por "una importante empresa" reveló que sólo el 1,5 por ciento de los que acudan a votar habrán leído el texto por el que fue convocado el referéndum.
El presidente es consciente del giro que ha dado el proceso y de que su fuerza está en el "pueblo", y por ello llamó a una "movilización general" con el fin de "aplastar" a quienes hacen campaña por el "no".
También anunció que emprenderá una gira por el interior del país con el fin de "motivar y movilizar las masas" para que el triunfo en el referéndum sea lo más contundente posible.